La aventura de hacer Dieta
«Hacer Dieta, nuestro objetivo»
El verano ha terminado y necesitamos retomar el orden y la rutina en nuestra vida.
Como ya comentamos en el artículo anterior la grasa y los kgs. regresan a casa con nosotros y como al inicio del otoño siempre nos hacemos nuevos propósitos, entre ellos no puede faltar el de “hacer dieta”.
¡¡Ahora sí!! ¡¡Adelgazaré!!
Ya sabemos que fácil no es, de las cientos de dietas que hay en el mercado, ninguna cumple con el requisito de adelgazar a largo plazo.
Las dietas cometen varios errores:
- Nos anuncian que los alimentos engordan, gran error
- Eliminan indiscriminadamente alimentos de nuestra dieta
- Nos hacen pasar hambre sin justificación alguna
- Nos provocan ansiedad y culpabilidad si no la cumplimos
- Nos enemistan con muchos alimentos
- Nos prohíben aquello que más nos gusta
- Dejamos nuestra salud en manos de un desconocido
- Ignoramos las señales de nuestro cuerpo
- Nos obligan a tomar suplementos que no necesitamos
- No nos garantizan ningún resultado a largo plazo
Con todas estas premisas es bastante imposible que una dieta funcione
Cuando deseamos llevar a cabo un nuevo objetivo lo primero que nos preguntamos es “para qué y por qué”.
Hacer dieta es un objetivo importante tanto para nuestra salud como para nuestra autoestima y estética, por tanto, primera pregunta que debemos hacernos:
“¿Porque quiero adelgazar?”
Las respuestas pueden ser varias y todas importantes:
- Por mi salud
- Por mi autoestima
- Quiero sentirme joven y ágil
- Por agradar a mi pareja
- Para lucir mejor la ropa
- Para valorarme más
- NO quiero grasa en mi cuerpo
- Quiero recuperar el peso que me corresponde
- Quiero cambiar mi vida
- No me gusta la obesidad
- No quiero abandonarme
- Quiero verme atractiva cuando me miro al espejo y sobre todo quiero gustarme
Todas estas preguntas forman parte de un estado de ánimo dispuesto a cambiar nuestra realidad.
El equilibrio alimenticio depende entre otros muchos factores del equilibrio emocional, no podemos fragmentar al hombre, somos una parte indivisible difícil de separar estos tres aspectos: Físico, Mental y Emocional.
Es interesante ver cómo cuando cambiamos la dieta, mejor dicho, la forma de alimentarnos nuestro carácter cambia, estamos más alegres, activos, más contentos, se despierta la creatividad, más seguros, nuestra autoestima crece, nos enamoramos de nosotros mismos.
Debemos pensar en la alimentación como ayuda para encontrar el equilibrio emocional.
Nuestras emociones no resueltas nos crean un vacío en nuestro estómago que tendemos a llenarlo con la comida, es la temida y conocida ansiedad, que nos obliga a comer sin tener hambre.
En nuestro cerebro hay una parte denominado “Sistema límbico” formado por diversas estructuras complejas como el Tálamo que regula nuestras emociones y el Hipotálamo que regula el hambre y la saciedad.
Cuando nuestras emociones nos embargan nos olvidamos de las señales que nos envía el Hipotálamo e ingerimos comida sin llegar a la saciedad. La mayoría de las veces la grasa sirve para envolver los problemas que no deseamos resolver.
Una vez que has decidido adelgazar lo que no puede ser es que sometas a tu cuerpo a pasar hambre. Eso nunca funciona.
Luís Navarro en su libro “Los cuatro hábitos de la gente delgada” nos da unas pautas y habla de tener unos hábitos que nos ayudarán a mantener nuestra silueta en el peso ideal.
Conectemos con nuestro cuerpo y escuchemos las señales que nos envía. Debemos acostumbrarnos a comer cuando sintamos realmente hambre, la sensación de hambre es la necesidad que tiene nuestro cuerpo de tomar alimento para generar energía. Comer por ansiedad es acumular grasa en el cuerpo.
El hambre es como la sed, nadie bebe sin tener sed, es una sensación inconfundible que resolvemos de inmediato.
La sensación de hambre física no es comparable a nada y la reconocemos al instante pero la hemos olvidado porque la mayoría de las veces comemos sin sentirla.
Señales de comer cuando sientes hambre:
- Disfrutas de la comida
- Reconoces los sabores
- Comes más despacio
- Controlas la cantidad de alimento
- Conectas con tu estómago y sientes cuando llega la saciedad
- Cuando terminas de comer te sientes ligero
Señales de sentir ansiedad:
- Comes muy deprisa
- No disfrutas los sabores
- No puedes parar de comer
- Comes cualquier cosa
- Quieres sentirte lleno
Cada vez que tengas necesidad de comer pregúntate si de verdad tienes hambre, aprende a interpretar las señales que nos envía nuestro cuerpo y verás que casi sin darte cuenta comerás lo que necesites, no más.
Cambiar hábitos no es fácil pero poco a poco vamos tomando conciencia de nuestra alimentación y por qué comemos.
Ten siempre presente estos 4 hábitos cuando vayas a comer.
- Come cuando tengas hambre física
- Disfruta comiendo
- Come lo que apetezca
- Para de comer cuando sientas saciedad
Y no olvides de eliminar o restringir de tu dieta lo siguiente:
Azúcares simples
Dulces y bollería industrial
Snacks
Alcohol
Bebidas edulcoradas
La dieta saludable debe tener dos componentes importantes:
- Debe ser satisfactoria en el plano Psicológico
- Debe proporcionar a nuestro cuerpo los elementos nutritivos varias veces al día evitando la carga nutricional
Laura Porquet: Dietista


He leído con gran interés su artículo sobre La aventura de hacer Dieta y puedo decir que es uno de los mejores artículos que he leído.
Es por eso que quiero compartir un sitio web que me ha
ayudado mucho a perder peso, y ahora estoy feliz de nuevo: https://bit.ly/3bWh8jG
Gracias por tus palabras Selina, me alegro que estés de acuerdo, hacer dieta no es fácil y
cuando conseguimos que nuestro cuerpo tenga el peso que le corresponde y no más, nuestra salud
y nuestra autoestima está asegurada.
Gracias por tu recomendación lo leeré. Un saludo