Alimentarse en Otoño
¡¡El otoño ha llegado!!
En otoño la alimentación cambia. Los días son cortos, el sol pálido y el ambiente húmedo, los árboles desnudos de hojas embellecen el suelo con alfombras de colores otoñales.
Según la medicina tradicional china (MTC) la naturaleza nos protege y nos cuida, nos ayuda a fortalecer en cada momento el órgano que puede sufrir mayor debilidad. Estos están asociados dependiendo de su actividad a una estación.
Acabamos de pasar un estado de gran energía y calor, el verano, donde nuestra alimentación ha girado en torno a frutas y verduras, muchos líquidos, adecuados o no, pero necesarios para aplacar el fuego del verano y proteger nuestro corazón al que no le gusta el calor.
En estos momentos estamos en otro estado energético El Otoño. En el debemos proteger otro órgano de nuestro cuerpo, muy importante para sentirnos bien y no perder la energía que acumulamos en verano, Los Pulmones. A ellos se les asocia una víscera, en este caso es el Intestino Grueso.
La alimentación de esta estación debe estar encaminada a nutrir los pulmones para protegerlos y fortalecerlos. Es el momento de reforzar las defensas y tomar los alimentos esenciales para nuestro sistema inmune.
Alimentos adecuados que debemos tomar de forma regular en esta época:
Alimentos que calientan y estimulan el movimiento y salida de fluidos. Sabor PICANTE
Alimentos que purifican y limpian. Color BLANCO (las raíces de energía concentrada)
Cereales: Arroz, avena, cebada, pan, quínoa
Verduras: Coliflor, Nabos, Rábanos, Apio, Berros, Cebolla, Ajo, Puerros, Patatas, Escarola, Col
Fruta: Peras
Proteína: Pescados y carne blanca
Hierbas y especias: Jengibre, Canela, Anís, Hinojo, Romero, Orégano, Tomillo
Fermentados que regeneran la flora: Miso, Kuzú, Tamari, Umeboshi, Picles
Sin olvidar los protagonistas del Otoño: Las Setas. Alimento muy interesante para reforzar el sistema inmunológico y protección de nuestro cuerpo para el invierno.
Recordemos los típicos males del otoño: Bronquitis, asma, mucosidades, gripes, tos, congestión nasal, neumonías, etc. por tanto ¡Cuidemos nuestros pulmones!
Evitar los alimentos blancos como el azúcar y los lácteos, generan mucosidades que se acumulan en los pulmones
¡Ojo! Abusar de alimentos blancos genera obesidad y sobrepeso.

