Emociones del corazón
El motor de nuestro cuerpo
Las emociones que invaden nuestro corazón casi todas son positivas, cuando bloqueamos los sentimientos y no los exteriorizamos bloqueamos el flujo sanguíneo y empiezan los problemas para nuestro músculo cardiaco.
La función más importante del corazón es enviar la sangre oxigenada a todas las partes del cuerpo a través de las arterias. El Corazón es el motor de nuestro cuerpo, La sangre es la esencia de la vida. Una gota de sangre contiene el todo de nuestro ser.
El corazón es el centro del individuo que no está regido ni por la inteligencia ni por nuestra voluntad. Está en el centro de nuestro cuerpo, ladeado ligeramente a la izquierda, el lado de los sentimientos que se corresponde con el hemisferio cerebral derecho.
Emociones que le afectan:
- Euforia
- Placer
- Alegría
- excitación
- Amor
- Gozo
- Nerviosismo
- Ironía
Alimentos para ayudar al Corazón y nutrir la sangre:
- Alimentos de color rojo: Tomate, Remolacha, Pimientos, rábanos, sandía
- Alimentos de sabor amargo: Apio, espinacas, escarola, alcachofas, pepino, endivias, rúcula, berros, achicoria.
- Alimentos frescos: Ensaladas y frutas
- Cereales integrales
- Pescados
- Carnes blancas
- Infusiones: Tomillo, valeriana, piel de mandarina seca, manzanilla
- Especias: Orégano, Ginseng
- Cocciones: al vapor, wok, salteados
Afecciones del sistema Circulatorio:
- Taquicardia
- Arritmias
- Hipertensión arterial
- Hipotensión arteria
- Disnea, ahogo
- Angustia
- Tos
- Apatía
- Cansancio, fatiga
- Cianosis
- Colesterol en sangre
- Glucosa en sangre
- Triglicéridos
Aunque decimos que el corazón no está regido por la inteligencia ni la voluntad, una persona en perfecta armonía consigo misma dispone de una igualdad entre el entendimiento y el sentimiento.
La persona cerebral resulta incompleta y fría, la persona sentimental en exceso puede ser imprevisible y atolondrada. Solo el equilibrio entre ambas nos presenta una persona completa.
Cuando el corazón pierde su ritmo habitual siempre es por una emoción: puede ser por miedo que lo paraliza o por alegría o amor que lo acelera. Cuando la emoción no la dejamos manifestar y nos aferramos a la razón esta se somatiza y empiezan los trastornos cardiacos.
Todo el mundo sabe que la hipertensión favorece el infarto de miocardio. El hipertenso es una persona que tiene agresividad pero la reprime por medio del autodominio.
El ataque al corazón es la suma de todos los ataques no lanzados.
¡¡Sólo un corazón duro puede quebrarse!! (Comentarios del libro “La enfermedad como camino”)
